GLIESE 581 G
El pasado miércoles 29 de septiembre se hizo pública la noticia de la existencia de un planeta en el que hay un 100% de posibilidades de que exista vida. Se encuentra a 20 años luz de la tierra y su sol se llama Gliese 581. En el planeta hay agua en estado líquido y atmósfera, la gravedad es similar a la de la Tierra, tiene una órbita de 36’6 días y no hace ni demasiado frío ni demasiado calor.
Al no girar sobre su propio eje se generan dos zonas en el planeta: una de luz perpetua y otra de perpetua oscuridad. Lo más fascinante de la cuestión es que la zona habitable de la superficie del planeta sería la línea fronteriza entre la noche y el día: la perpetua puesta de sol.
Llevo pensando en este lugar desde que me enteré el pasado miércoles, imaginando como debe ser vivir en un paraje en el que la luz no cambia nunca y no forma parte del sentido del paso del tiempo. Una luz que no participa de la transformación del espacio, sino que, al contrario, lo ancla en un sempiterno instante decisivo que nunca termina. Un paisaje en el que la luz es signo de transformación solo cuando el observador está en movimiento.
¡Qué extraño y maravilloso sentarse a contemplar el éxtasis de luz y de color de un ocaso imperecedero! Sin duda es un lugar digno del más célebre de los personajes de Saint-Exupéry, que podría contemplar sin siquiera mover su silla un crepúsculo inmortal.
Joana
http://carnegiescience.edu/news/potentially_habitable_planet_discovered


